Sunday, September 12, 2021

EL FINAL SE ACERCA – ¿CUÁNDO SE PRODUCIRÁ EL COLAPSO DE LA SOCIEDAD?

 

https://sevenius-nilsen.medium.com/the-end-is-nigh-but-when-is-the-end-3132a973ca5

Este texto es la traducción de uno de los artículos de una serie publicada por el científico André Sevenius Nilsen en su blog sevenius-nilsen.medium.com.

En la serie, el autor explora el colapso de la civilización moderna a través de los siguientes artículos:

- ¿Qué es el colapso?
- Por qué el colapso es inevitable
- ¿Cuándo se producirá el colapso de la sociedad?
- Cómo se derrumbará la sociedad
- ¿Se puede evitar el colapso?
- ¿Qué hacer ante el colapso?
- Resumen

Agradecemos al autor su valioso aporte y a Carlos Lorenz Benlloch (miembro de los grupos de Facebook "Decrecimiento sin dogmas" y "Colapso") por descubrir el artículo y encargarse de su traducción vía el traductor https://www.deepl.com/es/translator.

****************************

Nuestra sociedad moderna se ha basado en la creencia de que hemos superado las barreras a las que se enfrentaban las civilizaciones anteriores. Estamos destinados a colonizar la galaxia y sólo un cisne negro puede detenernos.

Sin embargo, nuestra perdición es inevitable, como ya comenté en la segunda parte de esta serie. El colapso está asegurado para cualquier organismo que crezca por encima de la capacidad de carga de su limitado entorno.

Pero una cosa es decir que todos los imperios deben terminar, y otra es decir que el fin es inminente. La pregunta es: ¿hemos superado lo que la madre Tierra puede dar libremente? Y si es así, ¿cuándo vendrá el recaudador?


Photo by Etienne Girardet on Unsplash

"Los bosques preceden a las civilizaciones y los desiertos las siguen". [François-Rene de Chateaubriand]

Si observamos las civilizaciones del pasado, el tiempo medio que tarda un imperio en surgir y caer es de unos 336 años. Suponiendo que empezamos alrededor de 1800 con la revolución industrial, nos deberían quedar unos 150 años. Tiempo de sobra. A menos que seamos únicos de alguna manera.

Tal vez la mejor pregunta que habría que hacerse es: ¿cuánto falta para que lleguemos a la cima de la curva?

El colapso tiende a suceder más rápido que la acumulación. Después de todo, es más fácil destruir que crear. A continuación se muestra un ejemplo concreto del efecto Séneca, un modelo de crecimiento y colapso del sistema desarrollado por Ugo Bardi.


From WikiMedia, by Saudibert97. Image shows the reindeer population, of St. Matthew Island, who were so good at eating grass that they multiplied way above the replenishment rate of grass. Suddenly, there was not enough food to sustain everyone.
 
El modelo, llamado así por el filósofo romano Séneca, pretende captar el crecimiento y el declive de un sistema que depende de recursos limitados para sobrevivir. Un organismo come de lo que está disponible para crecer, pero cuanto más grande es, más debe comer. El resultado, como se puede ver en el gráfico, es que las sociedades tardan mucho menos en colapsar que en crecer.

Aunque el caso anterior está quizás en el extremo, considere cómo estamos tratando al medio ambiente y lo dependientes que somos de una compleja red de comercio mundial para mantenernos. ¿Somos tan diferentes de los renos?

También es bastante obvio que nuestra civilización moderna ha crecido increíblemente en los escasos 200 años transcurridos desde el inicio de la revolución industrial, más que cualquier civilización anterior a nosotros, con muchas más dependencias en términos de recursos y sistemas sociales.

¿Qué nos espera en la cumbre?

"La fortuna es de lento crecimiento, pero la ruina es rápida" [Lucius Anneus Seneca]

Sobregiro
 
El sobregiro es el punto en el que tomamos prestado de las generaciones futuras. Cuando un organismo está en sobregiro, el colapso es inevitable una vez que los recursos se agotan.

Si una tribu caza más ciervos de los que nacen cada año, la tribu acabará colapsando hasta la nueva capacidad de carga que le proporcionen los ciervos.

El sobregiro es, por tanto, la antítesis de la sostenibilidad.

El Día del Sobregiro de la Tierra (Earth Overshoot Day) es una estimación de cuándo, durante el año, superamos las existencias de recursos renovables de la Tierra. Actualmente, se tarda unos 7 meses en "agotar" la Tierra.
 
From overshootday.org
 
Según la estimación anterior, por tosca que sea la medida, hemos estado pidiendo prestado al futuro desde la década de 1970. En realidad, no hemos devuelto gran parte de ese préstamo. A nivel local, hemos estado arruinando el medio ambiente durante mucho más tiempo.

El resultado está presente a nuestro alrededor. No se puede observar la disminución de las poblaciones de insectos, la degradación de la calidad del suelo, el agotamiento de los océanos, la deforestación, la desertificación, etc., sin ver que estamos en sobregiro.

Además, están todos los recursos no renovables.

La pregunta es, entonces, ¿cuánto falta para que el crecimiento termine y comience el colapso?
 
Para responder a esta pregunta, hay que saber cuándo el coste de mantenimiento de la sociedad es igual al consumo total. Ese es el punto de inflexión. Una vez que el consumo y el gasto se crucen, no habrá excedente de energía para crecer en nuevas fuentes de energía. Al menos no sin catabolizar partes de nuestra sociedad, una perspectiva que no suele ser recibida favorablemente por la mayoría.

El fin del crecimiento
 
Según muchas opiniones, seguimos creciendo. Autores como Stephen Pinker y Hans Rosling llevan tiempo defendiendo que la vida sigue mejorando para la mayoría de nosotros.

Lo que se les escapa es el reverso del crecimiento: el rebasamiento. Dado que estamos tomando prestados recursos del futuro, habrá que pagar una gran deuda una vez que no podamos tomar prestado lo suficiente para apuntalar nuestra máquina.

En otras palabras, a medida que crecemos, nuestro entorno se agota.
 
From Biodiversity: Why the nature crisis matters, in five graphics (BBC). See also the living planet index. Note: some species are affected more than others, which reduces the average.

From https://www.ucsusa.org/resources/how-soil-erosion-threatens-food-and-farms. Note: BAU means “business as usual”. Soil lost in inches is perhaps the crucial metric as, for example, corn yields are about 50% reduced at 9 inches lost, and 20% at 4 inches lost (see here). However, soil degradation does not happen uniformly.

En algún momento, el rendimiento energético de la inversión (EROI, por sus siglas en inglés; cuántos recursos podemos extraer por una inversión determinada de recursos) se aproxima a cero. Esto ocurre cuando los recursos son más difíciles de extraer porque se están agotando.

Cuando el EROI disminuye, también lo hace el crecimiento económico.


From https://theshiftproject.org/en/gdp-energy/

El uso de recursos y energía es un corolario directo del producto interior bruto (PIB), por lo que cuando el EROI se acerca a cero (toda la energía se utiliza para el mantenimiento), el PIB se aplana (deja de crecer). Esto es un problema en un sistema económico basado en el crecimiento. Basta con pensar en las ramificaciones de la crisis financiera de 2008, que todavía hoy pueden sentir muchos países. ¿Y si remontar fuera imposible?

Si bien se pueden estirar los recursos aumentando la eficiencia, el aumento de la eficiencia se enfrenta a rendimientos decrecientes. Además, los procesos más eficientes en muchos casos también conducirán a un mayor consumo en lo que se conoce como la paradoja de Jevons (por ejemplo, motores más eficientes implica que conducimos más).

From Michaelides, E. E. (2017). A new model for the lifetime of fossil fuel resources. Natural Resources Research, 26(2), 161–175.

Según estos modelos, la producción de petróleo ya ha alcanzado su punto máximo, o lo hará en 2045. Otras estimaciones sostienen lo mismo (1 y 2). Teniendo en cuenta que el petróleo es una parte tan crucial de nuestra sociedad, estamos ante una drástica caída de la energía disponible. La buena noticia es que la revolución de las energías renovables ha comenzado, y se está acelerando. La mala noticia es que el consumo de combustibles fósiles sigue aumentando, lo que significa que las energías renovables deben superar primero a las viejas y sucias antes de dar paso a las nuevas. Es una gran montaña que hay que escalar. Una montaña muy cara.

Las fuentes de energía renovable tienen un camino que recorrer en términos de eficiencia, pero se estabilizan en un EROI de alrededor de cuatro o cinco. Como referencia, algunos sugieren que necesitamos un EROI superior a 3 para sostener la sociedad, mientras que otras estimaciones lo sitúan en un EROI > 11 para Estados Unidos. No está nada mal, si pudiéramos limitarnos a ~1/3 del nivel de consumo de EE.UU. (más o menos el equivalente a Brasil o México), y si viviéramos en un mundo estático.

Sin embargo, la mayoría de los países parecen querer alcanzar el nivel de vida de EE.UU., y no vivimos en un mundo estático.

El fin del crecimiento se acerca más rápido de lo previsto, ya que los recursos son más difíciles de extraer y el mantenimiento de nuestras instituciones e infraestructuras aumenta debido a los desastres naturales, la contaminación, las pandemias, el extremismo, la inestabilidad social, el cambio climático, la degradación del suelo, etc.

En otras palabras, los recursos disponibles disminuirán mientras la sociedad se enfrenta a problemas que necesitan recursos para ser resueltos. Si queremos mantener un EROI alto, necesitamos rendimientos altos. Pero, en algún momento llegaremos al pico de extracción de recursos, y el EROI caerá.

Pico de recursos
 
El pico de recursos, el momento en el que ya no podemos mejorar la extracción de ese recurso, se rige por nuestra capacidad de extraer un recurso y la disponibilidad de ese recurso.

Hasta ahora, hemos tenido recursos más que suficientes para pisar el acelerador, aunque algunos actores (como la OPEP) limitan artificialmente la extracción para mantener los precios en un nivel deseado.

Aun así, recursos como el petróleo no son infinitos, aunque puedan ser abundantes. Pero abundante no significa accesible. Por ejemplo, a principios del siglo XX se podían encontrar pepitas de cobre puro tan pesadas como un coche:

Three-ton copper nugget found in Nugget Creek, 1903. (Anchorage Historical & Fine Arts Museum). From National Park Service

Ahora tenemos que procesar rocas con menos de un 2% de cobre.

Entonces, ¿cuándo alcanzamos el pico de producción de recursos? El petróleo, como se ha indicado anteriormente, podría haber alcanzado ya el pico, o lo hará dentro de unas décadas. He aquí una selección de otros recursos cruciales.

El fósforo, un mineral clave en casi toda la vida vegetal y un componente crucial en los fertilizantes, tiene reservas estimadas para 2-300 años, suponiendo un crecimiento cero. Pero con el aumento de la población y la continua degradación del suelo, necesitaríamos más fósforo para compensarlo. Algunas estimaciones sugieren que la producción alcanzará su punto máximo en 2030 (1), aunque otras prevén que será más bien en 2050 (2).

El pescado, una fuente de alimento clave para unos 3.000 millones de personas, está alcanzando niveles críticos y corre el riesgo de colapsar en 2030. Aunque la sobrepesca puede corregirse, la acidificación de los océanos, los residuos plásticos y la contaminación industrial y agrícola no ayudan.

El litio, importante en las baterías, entre otras cosas, ya se está agotando. Las nuevas tecnologías podrían obviar la necesidad de litio en las baterías, pero no necesariamente para otras aplicaciones. Mientras tanto, para la transición a los coches eléctricos, se estima que la demanda va a superar a la oferta en 2030, lo que ralentizará la transición. Es posible que no tengamos tiempo.

El suelo sano se está degradando, lo que aumenta la desertificación y reduce la producción de alimentos. Según algunas estimaciones, no tendremos suficiente suelo sano para cultivar todos nuestros alimentos en 2060-2070, con rendimientos cada vez más reducidos mucho antes.

Está previsto que el agua dulce alcance una escasez masiva en 2040, a nivel mundial. A nivel local, esto ya es un gran problema, como se ha visto en el río Colorado, en la costa oeste de Estados Unidos en general y en muchos lugares de Oriente Medio. Aunque la desalinización y otras medidas pueden ayudar, es un hecho que los conflictos y el sufrimiento relacionados con el agua aumentarán en los próximos años. El calentamiento del clima no hará más que agravar el problema.

Incluso la arena, la que sirve para el hormigón, el asfalto y los semiconductores, se está agotando.

Estos son sólo algunos de los recursos cuya escasez se prevé que se aproxime a niveles inapropiados para mantener vivos a 8.000 millones de personas en una sociedad moderna, y desde luego no en una sociedad medieval. Por ejemplo, si la India no tuviera calefacción eléctrica, de gas o de petróleo, se quedaría sin árboles en unos 2 años sólo porque todo el mundo necesita cocinar la comida y mantenerse caliente durante el invierno.

Por supuesto, podríamos encontrar nuevos yacimientos, materiales alternativos, etc. Pero eso es una apuesta por factores desconocidos o, cuando se conocen, simplemente demasiado caros.

Si muchos de estos recursos empiezan a alcanzar su pico de producción en las próximas décadas, estoy bastante seguro de que el pico de crecimiento también estará en nuestro retrovisor en 2050.

Esto significa que probablemente estemos ya en la cima de la curva de Séneca, o cerca de ella, como un coche de montaña rusa que espera la gran caída.

Sin embargo, como siempre, todo va cuesta abajo y no cabe duda de que el coste se repercutirá en el consumidor. La pregunta es: ¿en qué momento todos estos cortes de papel se vuelven tan perjudiciales que ya no podemos detener la hemorragia?

Las externalidades y el cambio climático
 
El año 2020 ha sido, en muchos sentidos, un año atípico, y es demasiado pronto para saber si ya vamos cuesta abajo. Sin embargo, la pandemia ha provocado escasez en una serie de industrias, como se ha visto por ejemplo en los chips de ordenador y la madera. Se prevé que la escasez dure varios años, pero, Covid19 no es más que un ejemplo de los desastres que nos esperan.

Cada desastre, grande o pequeño, representa un coste. Para reconstruir necesitamos recursos, y cuantos menos excedentes tengamos, menos desastres podremos superar. Al mismo tiempo, si no se reconstruye, nos enfrentaremos a interrupciones en los sectores industriales que alimentan la sociedad global.

La escasez de recursos y de producción, sobre todo en nuestra economía global, es propensa a bajar en cascada por la cadena de suministro. Y con lo interconectada y compleja que es la industria moderna, una escasez en un lado del globo se sentirá rápidamente en el otro.

Además, la logística "justo a tiempo" (mantener un stock mínimo a mano) agrava aún más este problema, aunque es una gran ayuda para los resultados de las empresas.

Esta es una de las razones por las que el cambio climático es un tema tan importante: Se prevé que el cambio climático provoque un aumento tanto de la frecuencia como de la gravedad de todo tipo de catástrofes, como inundaciones, huracanes, sequías, etc. Cada catástrofe provocará interrupciones en nuestro sistema de apoyo global.

Y con los cambios en los patrones climáticos, aumentan las posibilidades de que se pierdan las cosechas. El tiempo inestable, las inundaciones, las sequías, el calor, las heladas, todo puede hacer mella en nuestros cultivos. No ayuda el hecho de que el fósforo se esté agotando, ni que el suelo superficial sea cada vez más escaso.

En lo que se conoce como un fallo de la cesta de la compra, varias de las grandes regiones productoras de alimentos del mundo se ven afectadas el mismo año. Entonces tenemos que recurrir a nuestro suministro de crisis de grano, arroz y maíz. Si se producen dos fallos de este tipo seguidos, muchos pasarán hambre.

Luego hay fenómenos meteorológicos extremos como huracanes e incendios forestales que destruyen comunidades. El aumento de las temperaturas hace que regiones enteras sean inhóspitas debido al efecto del bulbo húmedo (temperatura y humedad exterior letales).

Predecir cuándo y dónde es difícil, pero los efectos serán la interrupción de la cadena de suministro y la emigración masiva de las zonas más afectadas. Los refugiados climáticos y el aumento de los precios de los alimentos y el agua tienden a hacer que el panorama político se vuelva más autoritario, como se vio en Europa durante la guerra civil siria, o a provocar una guerra civil, como se vio en Siria.

Según el último informe del IPCC, nos dirigimos a un calentamiento de 1,5 grados centígrados para 2040, y una alta probabilidad de alcanzar los 2 grados de calentamiento antes de 2100. Código rojo para la humanidad, dicen. Y no es para menos, ya que se prevé que el clima estable que facilitó la civilización humana sea cada vez más imprevisible cuanto más se caliente la Tierra.

From McMichael, A. J. (2012). Insights from past millennia into climatic impacts on human health and survival. Proceedings of the National Academy of Sciences, 109(13), 4730–4737. Note: agriculture and civilizations only started cropping up when we exited the ice age at the left side of the graph.

Para decirlo todo, la imprevisibilidad significa que tenemos que adaptarnos, lo que significa que necesitamos energía y recursos. En combinación con los escenarios de "pico de recursos" antes mencionados y otros problemas a los que se enfrenta la sociedad moderna, el coste podría ser demasiado alto.

Mi opinión es que, salvo una intervención milagrosa, ya estamos en un escenario, o casi, en el que no tendremos lo que necesitamos para mantener el mundo tal y como lo conocemos. Sin un enorme excedente de recursos, que posiblemente no tengamos, tenemos pocas posibilidades de recuperarnos cuando se presenten estos desafíos.

Otras preocupaciones
 
Incluso si descartamos el cambio climático y el pico de recursos, hay dificultades por delante. La contaminación en forma de plástico, smog, productos químicos y otros contaminantes ambientales ya está teniendo efectos sobre nuestra salud.

Los microplásticos están dondequiera que miremos, incluso en la leche materna. Los productos químicos utilizados como pesticidas llegan a nuestra boca y matan a las abejas. El smog causa cientos de miles de muertes prematuras. Incluso el número de espermatozoides se ha reducido en un 50% en sólo 40 años.

La desigualdad de la riqueza aumenta en muchos países, algo que casi siempre tiene consecuencias nefastas.

Además, la población envejece cada vez más en muchos países, lo que reducirá la mano de obra disponible. En muchos países también aumenta el coste de la vida, lo que reduce la clase media y alimenta la división. La política en muchos lugares también se está polarizando cada vez más.

Cada uno de estos son factores de estrés que cuestan recursos de manejar.

En otras palabras, la civilización global es cada vez más cara de mantener y surgen problemas futuros.

Entonces, ¿cuándo termina el crecimiento y comienza el colapso?

Algunos modelos
 
Muchos científicos son dolorosamente conscientes de todo lo que he enumerado arriba, y de mucho más que no tengo espacio para cubrir aquí. En 1972, el Club de Roma publicó un modelo del futuro de la sociedad.

“Projection for Disaster”, from Time Magazine 24 January 1972. Original study by: Dennis Meadows, Donella Meadows, Jørgen Randers, William W. Behrens III.

Según el modelo, la población mundial alcanzará su punto máximo en torno a 2050, antes de colapsar. ¿La causa? Una mezcla de contaminación, escasez de alimentos y disminución de la producción industrial.

¿Qué grado de exactitud tenía el modelo? Aquí hay una actualización de 2014.

From Turner, G. (2014). Is global collapse imminent? An updated comparison of the Limits to Growth with historical data. MSSI Research paper, 4, 21. Note: the graph depicts the Limits to Growth (LTG) standard run “business as usual” (BAU) scenario.

Suponiendo que el modelo siga siendo correcto, nos estamos acercando al punto de inflexión, y en 2040 estaremos mirando al abismo. Para 2100, podríamos haber tocado fondo. Un informe reciente parece confirmar estas predicciones.

Por otra parte, está el modelo Human And Nature DYnamical (HANDY), que modela la creación de riqueza a partir de la naturaleza, y el consumo de esa riqueza por parte de "plebeyos" y "élites".

From Motesharrei, S., Rivas, J., & Kalnay, E. (2014). Human and nature dynamics (HANDY): Modeling inequality and use of resources in the collapse or sustainability of societies. Ecological Economics, 101, 90–102.

En el modelo, las élites utilizan la riqueza para pagar a los plebeyos para que produzcan riqueza a partir de los recursos naturales. El resultado (si descontamos las sociedades igualitarias) es que o bien colapsamos por la estratificación económica y el hambre, o bien por el agotamiento de los recursos naturales. Aunque es difícil extraer una línea de tiempo específica de su modelo, la desigualdad está aumentando en muchos lugares y, como se ha dicho, estamos explotando la Tierra para lo que vale.

Aunque hay muchos más modelos y predicciones numéricas por ahí, terminaré con un artículo reciente que sugiere que hay menos de un 10% de probabilidades de que superemos el actual "gran filtro" que tenemos delante -la destrucción del hábitat- y alcancemos una civilización de tipo Kardashev 1 (aprovechar toda la energía de nuestra estrella natal). Además, predicen un colapso civilizatorio dentro de 20-40 años.

Resumen
 
Un organismo, como nuestra civilización global, necesita energía y recursos para crecer y mantenerse. En algún momento, el organismo no puede extraer suficientes recursos y se enfrenta al estancamiento. Si el organismo toma prestado el futuro agotando más recursos de los que el medio ambiente repone, pronto se producirá un colapso.

Según todos los indicios, se avecinan tiempos difíciles, ya que ciertos recursos escasean, otros son cada vez más difíciles de acceder y la mejora tecnológica (es decir, el crecimiento) se enfrenta a rendimientos decrecientes.

Con el cambio climático en ciernes, y el ritmo y la gravedad de los desafíos en aumento, es probable que estemos en la cola del estancamiento y a punto de caer.

Algunos sostienen que el fin del crecimiento comenzó ya en los años 70. En cualquier caso, para 2030, espero, será evidente que las cosas no están "volviendo a la normalidad", y para 2050, incluso los países ricos mirarán hacia el fondo del acantilado de Séneca. Como de costumbre, serán los pobres los que se enfrenten primero a los trastornos más graves.

Mi apuesta es que el año 2050 será muy diferente al actual, y no en el buen sentido. Sin embargo, como expuse en el post sobre la definición del colapso, el futuro que acabemos teniendo depende en gran medida de cómo abordemos las próximas décadas.

Quizás más importante que las predicciones numéricas y las líneas generales del colapso, es cómo se desarrollará todo. ¿Cómo le parecerá a usted el colapso? Ese es el tema de la cuarta parte: Cómo se derrumbará la sociedad (próximamente).

EL FINAL SE ACERCA – POR QUÉ EL COLAPSO ES INEVITABLE

 

https://sevenius-nilsen.medium.com/the-end-is-nigh-why-collapse-is-inevitable-bf8f5e2d9cce

Este texto es la traducción de uno de los artículos de una serie publicada por el científico André Sevenius Nilsen en su blog sevenius-nilsen.medium.com.

En la serie, el autor explora el colapso de la civilización moderna a través de los siguientes artículos:

- ¿Qué es el colapso?
- Por qué el colapso es inevitable
- ¿Cuándo se producirá el colapso de la sociedad?
- Cómo se derrumbará la sociedad
- ¿Se puede evitar el colapso?
- ¿Qué hacer ante el colapso?
- Resumen

Agradecemos al autor su valioso aporte y a Carlos Lorenz Benlloch (miembro de los grupos de Facebook "Decrecimiento sin dogmas" y "Colapso") por descubrir el artículo y encargarse de su traducción vía el traductor https://www.deepl.com/es/translator.

****************************

El fin del mundo, tal y como lo conocemos, es un pensamiento aterrador. Al principio sentía curiosidad. El auge y la caída de los imperios siempre ha sido un tema fascinante para mí. Pero cuanto más leía, más me daba cuenta de que no se trata del fin del imperio americano, ni de la hegemonía europea, ni de ningún país en particular. Es el colapso de la civilización moderna.
 
En la primera parte, ¿Qué es el colapso?, definí el colapso como una reducción drástica y persistente de la complejidad de la sociedad, del nivel de población, de la capacidad tecnológica y de la calidad de vida en general.
 
Pero, ¿es inevitable el colapso? ¿Cuáles son las fuerzas que operan detrás de las cortinas?
 
Photo by Ganapathy Kumar on Unsplash

"...Y en el pedestal, aparecen estas palabras:
Mi nombre es Ozymandias, Rey de Reyes;
Mirad mis obras, poderosos, y desesperad.
Nada queda al lado. Alrededor de la decadencia
de ese colosal naufragio, ilimitado y desnudo
las arenas solitarias y planas se extienden lejos".
[Ozymandias - P.B. Shelley]

Es un hecho innegable que incluso los imperios más poderosos se convierten en polvo y sólo queda un débil recuerdo en las ruinas de los que fueron grandes palacios. Sería una locura creer que somos la excepción.

Pero ninguna civilización anterior a la nuestra ha dividido el átomo, ha llegado a la luna y ha hecho "todas las demás cosas", como dijo J.F.K. ¿Quizás seamos la excepción? ¿Quizás podamos llegar al siguiente nivel?

Después de todo, no ha habido escasez de tiempos finales a través de la historia. Todos ellos invariablemente van y vienen con poca fanfarria. Sin embargo, a diferencia de otras veces, esta vez los científicos hacen sonar la alarma. El argumento se basa en una simple imposibilidad.

Crecimiento infinito en un mundo finito
 
La razón por la que el colapso de la sociedad global es inevitable puede reducirse a dos simples conceptos.

En primer lugar, el crecimiento infinito en un entorno finito es imposible. Esto significa que todos los entornos tienen una capacidad de carga, un límite máximo de crecimiento de un organismo determinado. Puede ser un límite duro en el espacio físico o un límite más suave en la producción anual de alimentos.

En segundo lugar, si el límite subyacente depende de otro proceso de crecimiento, entonces un organismo puede sobrepasar la capacidad de carga, rebajar el límite en el proceso y, finalmente, debe volver a caer hasta el nuevo límite inferior.

La dinámica de depredadores y presas es una excelente ilustración de este concepto.

A medida que aumenta la población de depredadores, éstos cazarán sus presas hasta que no haya suficientes para mantener su número. Es importante tener en cuenta el lapso de tiempo entre la caída de las presas y la caída de los depredadores.

Para nosotros, los humanos, es un poco más complicado. A diferencia de la mayoría de los animales, somos lo suficientemente inteligentes como para aprovechar diferentes procesos de crecimiento. Podemos alternar entre nuestros limitadores.

Profundicemos un poco más.
 
Tasa de retórno energético (EROI: Energy Return on investment)

Un agricultor vive solo en una granja. Cada primavera planta sus cultivos y cada otoño recoge las recompensas. Éstas apenas le sostienen hasta la siguiente cosecha. El problema es que el trabajo de la granja requiere todo su tiempo y energía. Tiene un rendimiento energético de la inversión (EROI) de 1.
 
Una primavera cae un fuerte granizo que daña su casa. Dado su EROI de 1, tiene que elegir: arreglar la casa o centrarse en la agricultura. En otras palabras, el sistema (agricultor, granja) se encontró con un problema que requiere energía/recursos (son intercambiables) para solucionarlo. Con un EROI de 1, el sistema no puede arreglar todos los problemas.
 
El agricultor tiene una esposa y unos hijos que le ayudan en la granja. Gracias a esta mayor capacidad, pueden extraer del suelo más energía (alimentos) de la que necesitan (o no utilizar todo su tiempo para hacerlo).
 
El sistema (familia, granja) tiene ahora un EROI > 1. Este excedente puede utilizarse para el ocio, para mejorar la granja (mejor calidad de vida), para invertir en equipos agrícolas o en ayuda contratada (aumentando el EROI), o para ayudar a otros. Sin embargo, a medida que construyen una casa mejor, contratan ayuda y compran equipos, se enfrentan a un nuevo problema: el aumento del coste de la energía.
 
Complejidad del sistema

Con un EROI > 1, el agricultor que realmente conoce sus granos puede ocuparse de los cultivos, mientras que la esposa que ama los animales se ocupa de las gallinas. Esta división del trabajo aumenta el rendimiento. Además, al colaborar, la familia puede aumentar su EROI más cuando trabajan juntos que cuando trabajan individualmente.

El crecimiento implica una mayor complejidad del sistema. Aunque esto permite aumentar la eficiencia, el alcance, las opciones, etc., la complejidad tiene un coste energético propio. Hay más problemas que hay que resolver (por ejemplo, un mayor consumo de agua) y un coste asociado a la gestión de estos problemas (por ejemplo, el agricultor tiene que acarrear más agua además de atender los cultivos). También hay un coste asociado al mantenimiento de la propia estructura del sistema, por ejemplo, cuando el agricultor y su mujer discrepan sobre si el grano debe utilizarse para pan o para pienso. Esta discusión requiere tiempo y energía, y en casos extremos, instituciones enteras para resolverla (como el sistema judicial).
 
Mientras el EROI sea superior a 1, se puede tomar parte de ese excedente para aumentar la eficiencia. Por ejemplo, se puede construir un acueducto que elimine la necesidad de transportar agua en absoluto. Sin embargo, el acueducto necesita algo de energía para su mantenimiento, aunque es mucho menos que el transporte de agua.
 
Avancemos unos años y la granja es ahora realmente rica. Tal vez la familia quiera tener más tiempo libre y contrate a alguien del pueblo cercano para que le ayude. Pagarles, supervisarles, proporcionarles comida y alojamiento, todo ello cuesta energía, pero compra la libertad para el agricultor y su familia.
 
Sin embargo, el coste real es que la granja se vuelve cada vez más compleja y surgen más problemas. ¿Qué pasa si uno de los jornaleros está enfermo? ¿Qué pasa si hay una sequía?
 
La granja es un análogo a pequeña escala de la sociedad. A medida que crecemos en número y progresamos en tecnología, podemos especializarnos e innovar. Ambas cosas aumentan nuestro EROI a costa de la complejidad. Mientras el EROI se mantenga lo suficientemente alto, podremos resolver cualquier nuevo problema que nos encontremos.
 
El doble golpe - 1) Rendimiento decreciente
 
Hasta ahora, la granja es sostenible. Sin embargo, a medida que crece, los problemas se multiplican tanto en número como en complejidad. Los problemas más complejos reducen los márgenes. Tomemos, por ejemplo, el coste cada vez mayor de la creación de nuevos medicamentos que ayudan a una fracción cada vez menor de la población.
 
La penicilina fue creada por "una sola persona" y, sin embargo, ha aumentado nuestra esperanza de vida media en más de 20 años. Compárelo con un medicamento moderno contra el cáncer que podría aumentar la esperanza de vida media en sólo un año, pero cuyo desarrollo cuesta enormes cantidades de tiempo y recursos. ¿Cuál de los dos tiene un mayor rendimiento de la inversión?
 
Otro término para este fenómeno es el de "rendimientos decrecientes". Mientras que la ciencia avanza cada vez más rápido, ya que cada nuevo hallazgo se basa en los resultados anteriores, cada hallazgo cuesta más en términos de tiempo y dinero.
 
En otras palabras, a medida que la sociedad se hace más grande y compleja, también lo hacen sus obstáculos para seguir creciendo. El EROI se reduce. Pero, ¿por qué se reduce?
 
Las tierras sólo pueden generar una cantidad determinada de recursos cada año, y aunque podemos capturar más de esos recursos renovables, cada vez cuesta más acceder a ellos. El crecimiento tiene un límite. Cuanto más nos acerquemos al límite, menor será el EROI y, lo que es más importante, menor será el rendimiento de la inversión en EROI.
 
Por analogía, la granja se enfrenta a una cantidad infinita de problemas que resolver, que requiere personas y recursos, pero sólo puede producir X cantidad de alimentos. La expansión es siempre una opción, hasta que deja de serlo.
 
Este es el primer golpe.

El doble golpe - 2) Recursos acumulados
 
Antes de la revolución industrial, la sociedad estaba limitada en gran medida por la capacidad de carga de la Tierra en términos de recursos renovables. No podíamos comer más de lo que podíamos cultivar.
 
Entonces encontramos los combustibles fósiles.
 
En el caso de nuestro agricultor, descubrió un día una manada de bisontes imposiblemente grande. Estas majestuosas criaturas vagaban por las tierras y comían la energía a la que él y los demás agricultores no podían acceder: la hierba.
 
Con el descubrimiento de los bisontes (recursos "no renovables" ricos en energía), la granja tuvo de repente un sorprendente excedente de energía. El EROI se disparó por las nubes. Durante las siguientes décadas, él y su familia se hicieron realmente ricos, y los pueblos de los alrededores explotaron en población, ya que ahora había recursos para todas sus necesidades y todos sus problemas.
 
Pero la manada de bisontes se fue reduciendo con el tiempo a medida que se intensificaba la caza, y el EROI volvió a bajar porque los cazadores tenían que viajar cada vez más lejos. Un día no hubo suficientes bisontes para mantener la demanda. El día del pico del bisonte.
 
Aunque el "pico del bisonte" no es más que otro límite al crecimiento, es un límite que tiene su propio proceso de crecimiento subyacente. ¿Recuerdan la relación depredador-presa anterior? El consumo de algunos recursos reduce la tasa de reposición de los mismos, y algunos recursos no se reponen en absoluto.
 
Si alimentas tu crecimiento con recursos no renovables, tienes pocos recursos cuando éstos se agotan. En otras palabras, has superado la capacidad de carga.
 
Este es el segundo golpe.
 
Sobrepasar la capacidad de carga
 
A estas alturas, la zona en la que vivía el agricultor tenía una población y una sociedad que consumía más de lo que la tierra podía dar y no tenía más recursos almacenados para consumir.
 
A medida que el hambre se instalaba, la sociedad con todos sus roles especializados se desmoronaba. La mayoría de la gente huyó a tierras más fértiles, algunos se dedicaron a robar, mientras que otros se quedaron y torturaron la tierra para sacar los nutrientes que les quedaban.
 
Sin embargo, todos estos esfuerzos sólo fueron parches temporales, ya que la población y su consumo estaban muy por encima de la capacidad de carga. Así que la población cayó en picado.
 
¿Se estabilizó en la capacidad de carga? No. El colapso tiene un impulso propio. Además, violar la tierra para obtener más tiene la tendencia a reducir su capacidad. Como en el caso del bisonte, la naturaleza tarda en volver a los niveles "normales".
 
Podemos ver este escenario en los antiguos imperios. Al conquistar otras tierras pueden tomar lo que se ha construido a lo largo de los años y utilizarlo para alimentar un mayor crecimiento.
 
Pero en algún momento no hay más tierras que conquistar y Alejandro llora porque para entonces la sociedad ha crecido por encima de la capacidad de carga local y se dirige al abismo. Ningún animal, la mayoría de los humanos incluidos, reduce voluntariamente su calidad de vida. Por eso, cuando las fronteras se contraen y los tiempos se vuelven más difíciles, surgen las luchas internas.
 
"Todos los mamíferos de este planeta desarrollan instintivamente un equilibrio natural con el entorno que les rodea; pero vosotros, los humanos, no. En cambio, os multiplicáis y os multiplicáis hasta que se consumen todos los recursos. La única forma de sobrevivir es extenderse a otra zona". [The Matrix]
 
La ciencia
 
La dinámica entre depredador y presa es un excelente modelo de cómo un consumidor (depredador) aumenta comiendo un recurso renovable (presa), y cómo la población cae en picado una vez que ha comido demasiado.
 
Sin embargo, los recursos excedentes pueden, en ciertos casos, almacenarse para más adelante. Estos recursos no renovables, como el petróleo, pueden considerarse en crecimiento si el consumo es muy inferior a su capacidad. Una población creciente de depredadores puede, en principio, alimentarse tanto de la población de presas como de los recursos almacenados que éstas producen.
 
La sociedad moderna se enfrenta a este problema. Antes de la revolución industrial, estábamos limitados en gran medida por lo que se podía cultivar y extraer de la tierra. Entonces descubrimos los combustibles fósiles densos en energía que permitían a un hombre hacer el trabajo de 100. Por supuesto, extrajimos todo lo que pudimos, tan rápido como pudimos. El resultado fue un inmenso crecimiento.
 
Pero el EROI, como todos los procesos de crecimiento, se enfrenta a rendimientos decrecientes. Si a esto le unimos una base no renovable (por ejemplo, el petróleo, los materiales para las células fotovoltaicas o las turbinas eólicas, etc.), el resultado es evidente.

From Feng, J.; Feng, L.; Wang, J. Analysis of Point-of-Use Energy Return on Investment and Net Energy Yields from China’s Conventional Fossil Fuels. Energies 2018, 11, 313. https://doi.org/10.3390/en11020313, graph produced from model by Dale M, Krumdieck S, Bodger P. A Dynamic Function for Energy Return on Investment. Sustainability. 2011; 3(10):1972–1985. https://doi.org/10.3390/su3101972

Pasemos entonces al petróleo, ese recurso vital en todo, desde los plásticos hasta los fertilizantes y el gasóleo.

From Hall, C. A., Lambert, J. G., & Balogh, S. B. (2014). EROI of different fuels and the implications for society. Energy policy, 64, 141–152.

Todavía no es drástico, pero la tendencia es clara. Tenemos que perforar más profundamente y exprimir más de menos. Mientras que los combustibles fósiles pueden ser sustituidos hasta cierto punto por energías renovables, no se puede decir lo mismo del cobre.

From https://www.slideshare.net/RichardSchodde/growth-factors-for-copper-schodde-sme-mems-march-2010-final

Aunque las reservas de cobre conocidas están aumentando, y el "pico del cobre" está probablemente lejos, el gráfico anterior muestra que el porcentaje de cobre en lo que extraemos está disminuyendo.

Lo mismo ocurre con la mayoría de los demás recursos no renovables que necesitamos para mantener y hacer crecer nuestra sociedad moderna.

Incluso la arena se está agotando.

From Sverdrup, H. U., Koca, D. & Schlyter, P. BioPhys. Econ. Res. Qual. 2, 8 (2017).

Como muestra el gráfico, cuando los recursos que necesitamos escasean, el precio sube. En el caso de la arena, la situación es tan grave que ahora existen mafias enteras que se dedican a robarla. Si seguimos los futuros del cobre, el litio y otros minerales, el precio sólo va en una dirección.

Luego están los recursos renovables de los que dependemos para alimentar al mundo.

 
Este gráfico muestra que, incluso con una gestión adecuada de las tierras de cultivo, el suelo que utilizamos para cultivar nuestros alimentos se está erosionando. Cuando cultivamos, vaciamos lenta pero inexorablemente del suelo los nutrientes necesarios para que las plantas crezcan. Las sequías o las inundaciones también pueden arruinar nuestro suelo. Hasta el 23% del suelo gestionado de forma convencional y continuista se erosionará en 100 años. Con el tiempo, el suelo que necesitamos para cultivar alimentos se convertirá en tierra y luego en arena.

Thomas Malthus predijo en 1798 que el aumento exponencial de la población conduciría al colapso, ya que nuestro rendimiento agrícola no sería suficiente. Entonces se produjo la revolución industrial, con la agricultura mecanizada y los modernos fertilizantes.

Sin embargo, el fósforo, ingrediente clave de los fertilizantes y necesario para la mayor parte de la vida vegetal, también se está agotando.

From Cordell, Dana & White, Stuart. (2011). Peak Phosphorus: Clarifying the Key Issues of a Vigorous Debate about Long-Term Phosphorus Security. Sustainability. 3. 2027–2049. 10.3390/su3102027.

Quizá siempre podamos descubrir nuevos yacimientos de recursos, encontrar sustitutos, reciclar o incluso crearlos artificialmente si es necesario. Sin embargo, es un simple hecho que en algún momento se nos acabarán. Ni siquiera el reciclaje puede ser eficaz al 100%.

También nos enfrentaremos a rendimientos decrecientes, ya que mantener o aumentar los rendimientos cuesta cada vez más energía.

En algún momento, la energía necesaria para extraer los recursos necesarios para construir un panel solar será mayor que la energía producida por ese panel solar durante su vida útil.

En otras palabras, el EROI de la sociedad se reduce mientras crece nuestra complejidad.

Esto no equivale necesariamente a un colapso, pero hay que recordar que cualquier sistema complejo se enfrenta a factores de estrés que requieren energía para solucionarse. Cuanto menor sea el EROI, menos margen de maniobra tendrá el sistema para solucionar los problemas que puedan surgir.

Por tanto, la era de la abundancia llegará a su fin y le seguirán años de vacas flacas. Si no somos capaces de adaptarnos con la suficiente rapidez a un mundo cada vez más pequeño, los años de escasez pueden ser realmente malos.

Aunque en última instancia nos colapsaremos cuando el sol se apague o el universo se enfríe hasta una fracción por encima del cero absoluto debido al aumento de la entropía, los modelos que incorporan los factores que he mencionado anteriormente predicen que acabaremos comiendo y contaminando hasta llegar al colapso sin tener en cuenta los acontecimientos que están fuera de nuestro control.

From Meadows, D. H., Randers, J., & Meadows, D. L. (2013). The Limits to Growth (1972). Yale University Press.

Los límites del crecimiento
 
En 1972 se publicó el libro Los límites del crecimiento. El libro se basa en un modelo de consumidores (seres humanos, sociedad), riqueza (recursos renovables), riqueza almacenada (recursos no renovables), producción industrial (extracción de recursos) y contaminación como medida de las externalidades (factores de estrés).

Las externalidades son todas aquellas cosas que, como efecto secundario de la producción y el consumo, causan estrés en el sistema.

En el caso de nuestro agricultor, podría tratarse de enfermedades provocadas por el exceso de animales y personas apiñadas, o de demasiados residuos humanos, o de plagas atraídas por los cultivos.

En el caso de la sociedad moderna, la externalidad más obvia de todas es el cambio climático, aunque el modelo original no modelaba el cambio climático explícitamente.

Si se introducen las cifras hasta 1972 y se deja que el modelo se desarrolle, ¿qué creen que encontraron?
  1. Nuestra población sobrepasará la capacidad de carga de la Tierra
  2. A medida que aumente la contaminación y disminuyan los recursos fácilmente accesibles, la productividad industrial y agrícola disminuirá
  3. Al final, no podremos sostener nuestra población ni el nivel de complejidad de la sociedad
Su conclusión es siniestra: nos dirigimos a un colapso social global, ya que no tendremos suficientes recursos para mantener nuestro modo de vida ante todos los problemas que se nos avecinan.

Resumen
 
Cualquier organismo (como nuestra sociedad) necesita energía para mantenerse.
Si el sistema tiene un excedente de energía, puede utilizarla para crecer y así acceder a más fuentes de energía a costa de un mayor coste de mantenimiento.

Con el tiempo, el sistema alcanzará la capacidad de carga de su entorno. Es decir, la energía utilizada para mantener el sistema será igual a la energía extraída.
 
En este punto, el sistema estará en equilibrio con el entorno.

Sin embargo, el sistema se vuelve frágil, ya que cualquier factor de estrés externo, como un huracán, una epidemia o una cosecha fallida, causará sufrimiento al obligar al sistema a contraerse temporalmente.

Hasta que se alcance la capacidad de carga, puede haber un excedente de energía en el medio ambiente. Los combustibles fósiles son un ejemplo de este tipo de energía excedente almacenada.

Si un sistema crece hasta un nivel de complejidad suficiente, puede acceder a estos recursos almacenados y crecer más allá de los límites naturales de su entorno.

Con el tiempo, estos recursos almacenados son cada vez más difíciles de acceder, ya que el sistema consume más rápido de lo que se repone. En algún momento, el sistema vuelve a ser frágil, pero ahora está muy por encima de la capacidad de carga. Y lo que es peor, la capacidad de carga puede reducirse permanentemente por la contaminación o el consumo excesivo del medio de crecimiento subyacente.

A medida que surgen los problemas y sin un exceso de energía para resolverlos, el sistema acabará por quedarse sin energía para mantener su complejidad o tamaño. Es entonces cuando el sistema se da cuenta del viejo tópico:
  • Cuanto más se aleja del equilibrio, más rápida es la convergencia.
En otras palabras, no se puede tener un crecimiento infinito en un entorno finito, y sin embargo así es como se comportan la mayoría de los organismos si se les da la oportunidad. Y si un organismo agota su base de recursos, no puede mantener su nivel actual de organización o tamaño.

Una cosa es decir que todos los organismos, sociedades y civilizaciones acaban muriendo, y otra es decir que es inminente.

La pregunta pertinente es, ¿hemos sobrepasado nuestra capacidad de carga? ¿Cuánto falta para que nuestra extracción de recursos no pueda seguir el ritmo de nuestra necesidad de crecimiento y de los problemas que afrontamos y afrontaremos en el futuro?

Monday, June 28, 2021

COCINANDO NUEVOS MITOS

 

[El Juego de la vida de Conway demuestra que incluso a partir  de un conjunto muy simple de leyes pueden emerger estructuras autorreplicantes y características análogas a las de la vida inteligente]


Si somos parte Gaia, y parte individuos, la autoconsciencia pasa por saberse parte individuo, pero también saberse parte de Gaia. Pero, ¿cómo hacerlo de manera que nos podamos deshacer de esa "dualidad imaginada"? Para lograrlo, el observador se ha de colocar en el centro del fractal gaiano: cuando observa su propio sistema, está mirando al fractal hacia dentro, y cuando observa a Gaia, está observando el fractal hacia fuera, pero la estructura observada se conserva tanto hacia dentro como hacia fuera. Y una vez visto así, ni siquiera hay "dentro" o "fuera".

El objeto de la "meditación" no es "sublimar al ser", en el sentido de trascender al cuerpo (a Gaia en definitiva). Este sería el uso afianzado durante la era axial por parte de la mayoría de religiones. Solo algunas pocas tradiciones (budismo, taoísmo) se han aproximado a la visión de que la observación del propio cuerpo podría actuar como revulsivo para re-aprender a funcionar como canales de comunicación directa con Gaia.

Inventemos una receta. Propongo unos ingredientes y que cada cual vea cómo emulsionarlos:

"A su vez, pueden emerger niveles con cualidades distintas, por ejemplo, la autoconciencia de algunos mamíferos y aves, que termina siendo un salto de nivel que escapa ya a la biología (la psicología sería una emergencia de la biología, al igual que la biología es una emergencia de la química): física-biología-psicología, o física-biología-música, en cada escala interna de la realidad emergen propiedades complejas, hay jerarquías anidadas en otras jerarquías (así, la biología tiene una evolución de jerarquías, pero el universo tiene evolución jerárquica dentro de cada jerarquía)." [Carlos de Castro, "Reencontrando a Gaia", 2019, páginas 93:94].

"Antes de la era axial, los objetos se describían lingüísticamente según su actividad. Con el inicio de la era axial, el énfasis se pone en los atributos estáticos de los objetos, omitiendo referencias a procesos orgánicos. En otras palabras, tuvo lugar una cosificación en la que las mentalidades (como por ejemplo la ética) se alejaron del discurso basado en el contexto para ir hacia una orientación más abstracta y descontextualizada. [...] Una relación personal y directa con una realidad espiritual suprema fue un fenómeno que ratificó el colapso de la comunidad. El desarrollo de la identidad religiosa del individuo, en contraposición al lugar que éste ocupa dentro de la tribu y el mundo natural, era característico de la conciencia axial. La personalización de un viaje espiritual y un distanciamiento del mundo terrenal moldearon sucesivamente las sociedades humanas. Estas innovaciones negaron y suprimieron las tradiciones indígenas, a la vez que implícitamente fomentaron la ilusión de estar huyendo de la civilización. La trasformación interior y su 'camino ascendente' derivaron en un divorcio entre espíritu y cuerpo, el nirvana separado del samsara. La alienación mediante el yoga, el ascetismo negador de la existencia, etc., eran profundamente duales, prácticamente sin excepción. [...] El taoísmo también formó parte de esta era de convulsión, ofreciendo un camino de distanciamiento y misticismo, pero a la vez conservando trazas de las tradiciones espirituales animistas. De hecho, el taoísmo primitivo era una religión activista, con algunos de sus 'rebeldes legendarios' involucrados en la resistencia contra las nuevas tendencias estratificadoras, a favor de restablecer una Edad de Oro sin clases."
[John Zerzan, "El Crepúsculo de las Máquinas", 2016, "El férreo control de la civilización: la era axial" (capítulo 4)].

"Así, desde la revolución cognitiva, los sapiens han vivido en una realidad dual. Por un lado, la realidad objetiva de los ríos, los árboles y los leones; y por otro, la realidad imaginada de los dioses, las naciones y las corporaciones. A medida que pasaba el tiempo, la realidad imaginada se hizo cada vez más poderosa, de modo que en la actualidad la supervivencia de ríos, árboles y leones depende de la gracia de entidades imaginadas tales como dioses, naciones y corporaciones. [...] En consecuencia, desde la revolución cognitiva Homo sapiens ha podido revisar rápidamente su comportamiento de acuerdo con las necesidades cambiantes. Esto abrió una vía rápida de evolución cultural, que evitaba los embotellamientos de tránsito de la evolución genética. Acelerando a lo largo de esta vía rápida, Homo sapiens pronto dejó atrás a todas las demás especies humanas y animales en su capacidad de cooperar. [...] en un mismo ambiente los animales de la misma especie tienden a comportarse de manera similar. Los cambios importantes en el comportamiento social no pueden darse en general sin mutaciones genéticas. Por ejemplo, los chimpancés comunes tienen una tendencia genética a vivir en grupos jerárquicos encabezados por un macho alfa. Una especie de chimpancés estrechamente emparentada, los bonobos, viven por lo general en grupos más igualitarios dominados por alianzas entre hembras. Las hembras de chimpancé común no pueden tomar lecciones de sus parientas bonobos y organizar una revolución feminista. Los machos de chimpancé no pueden reunirse en una asamblea constituyente para abolir el cargo de macho alfa y declarar que a partir de ahora todos los chimpancés tendrán que ser tratados como iguales. Estos cambios espectaculares de comportamiento solo se darían si algo cambiara en el ADN de los chimpancés. Por razones similares, los humanos arcaicos (previos al sapiens) no iniciaron ninguna revolución. Hasta donde podemos decir, los cambios en los patrones sociales, la invención de nuevas tecnologías y la colonización de hábitats extraños resultaron de mutaciones genéticas y de presiones ambientales más que de iniciativas culturales. Esta es la razón por la que a los humanos les llevó cientos de miles de años dar estos pasos. [...] Sin una capacidad para componer ficción, los neandertales eran incapaces de cooperar de manera efectiva en gran número, ni pudieron adaptar su comportamiento social a retos rápidamente cambiantes. [...] el cazador-recolector medio tenía un conocimiento más amplio, más profundo y más variado de su entorno inmediato que la mayoría de sus descendientes modernos. Hoy en día, la mayoría de las personas de las sociedades industriales no necesitan saber mucho acerca del mundo natural para sobrevivir. ¿Qué es lo que uno necesita saber realmente para arreglárselas como ingeniero informático, agente de seguros, profesor de historia u obrero de una fábrica? Necesitamos saber mucho acerca de nuestro minúsculo campo de experiencia, pero para la inmensa mayoría de las necesidades de la vida nos fiamos ciegamente de la ayuda de otros expertos, cuyos propios conocimientos están asimismo limitados a un diminuto campo de pericia. El colectivo humano sabe en la actualidad muchísimas más cosas de las que sabían las antiguas cuadrillas. Pero a nivel individual, los antiguos cazadores-recolectores eran las gentes más bien informadas y diestras de la historia. Existen algunas pruebas de que el tamaño del cerebro del sapiens medio se ha reducido desde la época de los cazadores-recolectores. En aquella época, la supervivencia requería capacidades mentales soberbias de todos. Cuando aparecieron la agricultura y la industria, la gente pudo basarse cada vez más en las habilidades de los demás para sobrevivir, y se abrieron nuevos 'nichos para imbéciles'. Uno podía sobrevivir y transmitir sus genes nada especiales a la siguiente generación trabajando como aguador o como obrero de una cadena de montaje. Los cazadores-recolectores dominaban no solo el mundo circundante de animales, plantas y objetos, sino también el mundo interno de sus propios cuerpos y sentidos. Escuchaban el más leve movimiento en la hierba para descubrir si allí podía acechar una serpiente. Observaban detenidamente el follaje de los árboles con el fin de descubrir frutos, colmenas y nidos de aves. Se desplazaban con un mínimo de esfuerzo y ruido, y sabían cómo sentarse, andar y correr de la manera más ágil y eficiente. El uso variado y constante de su cuerpo hacía que se hallaran en tan buena forma como los corredores de maratón. Poseían una destreza física que la gente de hoy día es incapaz de conseguir incluso después de años de practicar yoga o taichi."
[Yuval Noah Harari, "Sapiens, de animales a dioses", 2016, páginas 46:49, 65:66]

Si "la psicología sería una emergencia de la biología", la tendencia del Cosmos (al menos en su etapa actual) es a desarrollar sistemas autoperceptivos. Para bien o para mal, el Homo sapiens, desarrolló la capacidad de observar además realidades imaginadas (mitos), y así, creó el ego, creó el cuerpo, y creó la barrera entre ambos. Mientras Homo sapiens no mute, su única opción como especie es aprender a dar un uso útil a su capacidad genética de imaginar realidades. Imaginemos pues que podemos ver el Cosmos dentro de una gota de agua, o dentro de nosotros. Para mí, la siguiente emergencia sistémica o evolución jerárquica es que la autopercepción del individuo equivalga a la autopercepción del propio Cosmos. Las neuronas transfieren su telos al cerebro para lograr que éste se autoperciba, pero el Cosmos (¿Gaia?), ¿transfiere telos hacia los seres pensantes para poder autopercibirse?

¿Tendrán que pasar decenas de miles de años hasta que consigamos deshacernos de esos "genes de idiota" antes de poder disponer de una nueva oportunidad para dar un buen uso a nuestra capacidad de imaginar realidades? ¿Realmente podemos evolucionar sin tener que dar un paso atrás, o hemos tocado techo y estamos abocados a retroceder hasta encontrar de nuevo el punto óptimo para después acabar tropezando nuevamente con los mismos obstáculos?

Estamos poniendo el foco en la necesidad de cambiar los mitos, pero quizás el problema no sea tanto qué mitos en concreto, como más bien la acumulación excesiva de ellos a lo largo de la historia y la consiguiente sobredosis de domesticación que tanto condiciona y limita nuestra relación con nosotros mismos y con el resto de Gaia. El proceso pasará por una inicial pérdida masiva de mitos (colapso) para posteriormente dar paso a una fase de recomposición de mitos, y ahí es donde se tendrá que ver si podemos hacerlo mejor que la última vez. No sabemos cuánto recordaremos de los errores pasados cuando llegue ese momento, por eso, ¿habría que empezar a decrecer en sobremitificación y a germinar los nuevos mitos ya, antes de que perdamos la memoria?

¿Es nuestra visión histórica, nuestra visión del pasado, otro mito más, otra realidad imaginada? ¿Puede ser en ese caso un mito útil y necesario para tomar las riendas de nuestro destino? ¿O por el contrario, es la ruptura total con todo lo que nos condicione, incluida nuestra visión histórica, lo único que puede darnos una verdadera oportunidad?

Algo quiere emerger de esta receta improvisada, pero sigo hecho un verdadero lío ... Cualquier receta o algoritmo que imaginemos fallará en la medida que lo veamos como un conjunto de pasos para alcanzar un objetivo concreto. Pero si desplazamos el foco de atención a la realización y disfrute del paso en sí mismo, puede que podamos aprender a deshacernos de nuestra necesidad de sublimarnos (necesidad emergida como respuesta al vacío existencial civilizatorio).

Thursday, June 17, 2021

LA SOPORTABLE LEVEDAD DEL SER

 

 

"Desde el Neolítico, el crecimiento de la dependencia tecnológica ha sido constante; es la cultura material de la civilización. Tal como puntualizaron Horkheimer y Adorno, la historia de la civilización es la historia de la renuncia. Uno obtiene menos de lo que aporta. Este es el fraude de la tecnocultura, y el eje oculto de la domesticación: el creciente empobrecimiento del yo, de la sociedad y de la Tierra. Mientras tanto, los súbditos modernos confían en que la promesa de todavía más modernidad, de alguna manera curará las heridas que los afligen.
Un rasgo definidor del mundo actual es que lleva el desastre incorporado, un desastre que ahora se manifiesta diariamente. Pero, al menos en el Primer Mundo, se puede decir que la crisis que afronta la biosfera es menos evidente y absorbente que la alienación, la desesperación y la restricción diarias en un rutinario panel de control sin sentido."
[John Zerzan, "El crepúsculo de las máquinas", 2016]

El ser humano es el resultado de un camino evolutivo que definió unas tendencias que parecen apuntar hacia la eliminación total de todo lo genuinamente natural que pueda encontrase tanto en su interior como en el entorno que le rodea. Su capacidad para domesticar la realidad al observarla, su tendencia a la re-presentación, con la consiguiente pérdida de presencia, su ingenio para el desarrollo de herramientas, tanto físicas como mentales, todo ello, aunque no le impidió vivir en feliz equilibrio con lo natural durante decenas de miles de años, condujo a un punto de inflexión durante el Neolítico, apareciendo la domesticación de plantas, animales y personas, la división y especialización del trabajo con la consecuente pérdida de independencia para el individuo y los grupos humanos, y la necesidad de acumulación y dominación crecientes.

Al principio, la relativa poca extensión del tejido canceroso en comparación con la inmensidad natural, permitía poder soñar e incluso materializar la posibilidad de escapar y recuperar la libertad, pero, a medida que la estandarización y la masificación fueron llenándolo todo, a medida que nuestro conocimiento del arte de triturar naturaleza se perfeccionaba y a medida que cada vez éramos más y más para poder hacerlo más y mejor, se ha ido consumiendo esa esperanza de poder recuperar nuestro Ser o de tan solo conocerlo.

El hueco que deja en nuestro interior ese Ser que nunca conocimos, ese vacío, que intuimos pudo haber sido ocupado en algún remoto momento por algo, no puede ser mirado directamente, su visión directa es insoportable, y esa insoportabilidad es lo que hace sospechar que lo que un día ocupó ese hueco debió ser realmente importante. Recordando el título de la novela de Milan Kundera, debió ser importante y sobre todo pesado, a juzgar por lo livianos, etéreos y desarraigados que nos sentimos sin ello. Pero debido a lo insoportable que resulta sentir esa levedad, esa falta de peso esencial, este supra-organismo al que llamamos civilización y al que transferimos nuestro telos (fin o propósito), ha desarrollado multitud de formas para hacer que podamos soportar la ausencia del Ser, para hacernos SOPORTABLE LA LEVEDAD DEL SER.

Hoy he leído en un artículo (una vez más) que ".. Se necesitan 5 planetas tierra si la humanidad aspira al consumismo de un estadounidense promedio, pero si la aspiración de vida fuera la de una persona indígena, estaríamos dentro de los límites planetarios." Lo que yo creo es que esa cuenta que lleva a pensar que ocho mil millones de humanos comportándose como indígenas permitiría la sostenibilidad de la vida en la Tierra, no es más que una mera suma que descuenta la complejidad del metabolismo sistémico. Aún consiguiendo convencer a cada uno de los componentes de la masa de termitas de un termitero de que dejaran de trabajar para el termitero y empezaran a ocuparse de sus propios asuntos, si no se pusiera tierra de por medio suficiente entre termita y termita, la tendencia natural del sistema sería volver a reconfigurarse en un super-organismo, e inevitablemente, los individuos acabarían tornándose partes de un todo nuevamente, volviendo a transferir su telos al termitero.

Desde esa óptica, se concluye que la única forma de que el ser humano recupere el equilibrio con la biosfera es menguando su población muchísimo. Dicho de otro modo, vamos a seguir tensando el arco y deteriorando nuestra base de sustento hasta tal punto que, antes de alcanzar un nuevo equilibrio, el sistema va a responder con un colapso muy profundo en el que el descenso poblacional brusco será inevitable. No solo es que morirá mucha gente ya adulta, sino que durante generaciones dejará de nacer mucha gente o la esperanza de vida se acortará o aumentará la mortalidad infantil, etc. Colapso, entendido como disminución de complejidad de la red, implica un aumento de dispersión entre sus nodos que posibilite la pérdida de interacción entre los mismos. Pero al ser imposible esa dispersión, por la falta de espacio físico, solo cabe la disminución del número de nodos.

Esa naturaleza humana primigenia, que el progreso ha ido borrando, ha sido reivindicada con vehemencia por John Zerzan, uno de los filósofos más relevantes representante del anarquismo primitivista contemporáneo (lo de ser famoso en este campo, no sé si es porque es brillante o porque está él solo). Pese a que grandes partes de su discurso me parecen muy valiosas y oportunas, la radicalidad no brilla por su ausencia, hasta el punto que le lleva a imaginar al ser humano feliz como uno anterior al mismo lenguaje verbal.

Pensando que toda forma de simbología y representación son la causa primera que lleva a la estandarización conceptual de nuestra mente, a la domesticación y, en definitiva, a la sumisión frente a un sistema demoledor, acaba en parte siendo víctima de ese reduccionismo conceptual que pretende invalidar, acaba cayendo en uno de esos dualismos que tanto aborrece: solo hay presencia o re-presentación, son excluyentes y no hay término medio.

Así, en esa línea, destaca su obsesión con la supuesta especie humana existente hace más de 800 mil años o incluso más de un millón de años atrás, usando esa referencia como justificación de que se pudo ser humanos sin cultura, sin arte, sin lenguaje. Esto es sumamente ridículo, además se contradice, porque al mismo tiempo que desprecia el desarrollo tecnológico por ser la causa que nos desvió del buen camino, se refiere al supuesto dominio tecnológico naval de esos seres de hace 800 mil años como prueba de que eran "humanos" como nosotros, aunque libres de la domesticación tecnológica.

Lo que viene a sugerir es que el lenguaje verbal y las estructuras sociales son algo posterior a la condición humana, es decir, que antes de eso ya había humanos. Pero esto no es correcto desde la biología evolutiva. Cualquier especie biológica, en concreto, la humana, se caracteriza por un genotipo y fenotipo concretos, y los restos más antiguos coincidentes con nuestro genotipo y fenotipo datan de hace no más allá de 150 mil años. Es muy improbable encontrar algo igual a nosotros anterior a esa fecha.

Además, separar el lenguaje verbal y la cultura de la condición humana tampoco se sostiene. El sistema fonador, que nos permite hablar, y por tanto las características morfológicas y cognitivas de las que depende, han ido evolucionando de manera acoplada con el desarrollo de la complejidad social y cultural de las comunidades pre-humanas. Es decir, el afianzamiento cultural y social exigía la consolidación del lenguaje, y viceversa, una lenguaje cada vez más sofisticado permitía sociedades mejor articuladas, cohesionadas y resilientes. La realimentación positiva entre desarrollo socio-cultural y desarrollo del sistema fonador pudo continuar hasta la aparición de la simbología y la domesticación, tan temidas por Zerzan, porque ese hecho no supuso ninguna traba a nuestra supervivencia sino más bien muy al contrario.

Con cada incorporación morfológica nueva al sistema fonador en el genoma del homínido, éste se iba acercando más y más al humano de hace 150 mil años, el que era como nosotros ahora, el que ya hablaba perfectamente.

Otro tema recurrente en el discurso de Zerzan es la crítica que hace al efecto homogeneizador y estandarizador que la cultura tecno-industrial ejerce sobre la diversidad inherente a la naturaleza humana. Pero, en mi opinión, las pequeñas diferencias de comportamiento exhibidas en el núcleo de las sociedades primigenias fueron un factor decisivo a la hora de dar el salto a la domesticación. Hay una analogía muy buena en el campo de la cosmología: las pequeñísimas irregularidades existentes en el momento inmediatamente posterior al Big Bang, posibilitaron después, a medida que la expansión avanzaba, la formación de cúmulos gaseosos, estrellas, galaxias, átomos pesados, y en definitiva, nosotros.

Y eso mismo sucedió con la evolución de las sociedades humanas. Esas pequeñas diferencias de individuo a individuo, de un grupo a otro, dieron lugar a la cristalización posterior de estructuras culturales y tecnologías más complejas. Es por tanto, esa diversidad primigenia, que la civilización moderna se encarga de aplanar, la que prolifera sin censura en la sociedad primitiva hasta dar lugar a la civilización.

En definitiva, parece que para Zerzan, la aparición de la domesticación, origen de nuestra propia autodestrucción, sea un hecho fruto de un desafortunado cúmulo de desgraciadas circunstancias ajenas a la propia naturaleza humana. Necesita discriminar entre lo humano y la cultura, creando un vacío sin sentido entre ambos, rompiendo un necesario continuo, ignorando la realimentación positiva mutua como motor del desarrollo acoplado de ambas.

Su obstinación al verlo de ese modo solo puede entenderse como una necesidad imperiosa de contestar a una realidad actual absolutamente desquiciante. Necesita que la salida que propone de ruptura total con la civilización sea a su vez la solución al dilema. No se conforma con el mero alivio de contestar a la barbarie, además necesita que esa respuesta sea efectiva de cara a la recuperación de un añorado y supuesto estado estacionario de felicidad humana.

Para librarnos del control, propone su propio mecanismo de control, aunque este consista en desnudarnos y adentrarnos en el bosque. Y yo lo haría, solo para aliviar la asfixia (o levedad) que siento, pero no pretendiendo que los demás me sigan, ni mucho menos pensando que al hacerlo en masa íbamos a mejorar en algo nuestra condición colectiva.

Pero esta actitud mía, enseguida sería calificada por Zerzan como posmodernista o nihilista, una actitud fruto de la visión de que nada sirve porque TODO cabe, y, al mismo tiempo, solo nos cabe como especie la respuesta mecánica a estímulos.

En conclusión, y al margen de estas objeciones, recomiendo la lectura de Zerzan, no dejará indiferente a todo aquel que quiera que la levedad de su Ser se torne de nuevo insoportable.
 


Friday, May 21, 2021

VIOLENCIA Y COLAPSO

 

 


Cuando un sistema funciona a base de horadar su propio sustento vital emergen dos tipos de violencia. En primera instancia está la violencia ejercida sobre la propia base ecológica y humana. Esa la tenemos desde el principio de la agricultura, pero de manera prominente, desde el comienzo de la dinámica colonial. Después, a medida que la base va colapsando y la extracción por parte de instancias superiores va resultando fallida, emerge el segundo tipo de violencia, que es igual que el primero, pero reproducido dentro del propio subsistema dominante.

Porque cuando la base exterior a extraer se agota, hay que designar como base de extracción a las clases del escalafón inferior dentro del propio subsistema dominante. Cuando el escalafón inferior es consumido se pasa al siguiente en la jerarquía. Tarde o temprano, el propio instinto de supervivencia llevará al escalafón consumido a defenderse (esto no es violencia, sino supervivencia), pero es probable que sus logros no puedan evitar que continúen abandonados tanto a la violencia de mafias como a la violencia opresiva de las clases dominantes.

Es obvio que la gente que ha llegado a entender que esta civilización ha tocado techo y ya va cuesta abajo, lo ha hecho motivada por un sentimiento de empatía hacia el dolor de este mundo. A nadie que sueñe o haya soñado con un decrecimiento ordenado (aunque no lo vea realista) le gusta la violencia y más bien trataría de evitarla a toda costa.

Un ejemplo paradigmático de decrecimiento ordenado y no violento lo tenemos en "la Vía de la Simplicidad" de Ted Trainer, que describe exhaustivamente su idea de cómo desarrollar una nueva economía de autogestión local, resiliente y sustentable en armonía con la biosfera.

Trainer postula que solo se puede derrocar a las élites del poder ignorándolas por completo y renunciando al sustento que nos proporcionan. Esta desconexión implica también que no cabe la protesta (violenta o no) para pretender conseguir algo de las élites. Pero aunque Trainer, no trata el tema de forma directa, supongo que no se opone a la violencia en forma de autodefensa y supervivencia.

Sin embargo, el mismo Trainer admite que es muy probable que su plan ya no sea viable, dado el tempo acelerado que está adquiriendo el colapso sistémico global. Admite que ya no hay tiempo para aprender a ser autónomos y resilientes de forma voluntaria, y que el aprenderlo por la fuerza, obviamente implica pasar por toda una suerte de actitudes y experiencias violentas. Eso no quita que las manifestaciones humanas de cooperación y cuidados sean algo natural y espontáneo en tiempos de calamidad, pero no se puede ser tan ingenuo como para pensar que ese comportamiento pueda ser generalizado, ya que bien pudiera serlo tan solo marginal.

El siguiente punto en la reflexión sobre la violencia durante el colapso me lleva a un debate abierto por Carlos de Castro, que en su día causó gran revuelo. Carlos se preguntaba a cerca de la idoneidad de un colapso rápido y temprano de cara a evitar un profundizamiento mayor provocado por un colapso lento [https://www.15-15-15.org/webzine/2015/04/26/en-defensa-de-un-colapso-de-nuestra-civilizacion-rapido-y-temprano/].



El colapso rápido (línea roja continua) se queda también rápidamente por debajo de sus límites (línea roja discontinua), y aunque el límite tiende a ser erosionado una vez iniciado el sobrepasamiento, se va recuperando aunque de manera lenta a escala humana. Sin embargo, el colapso lento (línea verde continua) y sus límites (línea verde discontinua) profundizan mucho más, porque el sistema tarda en aprender a ajustarse demasiado tiempo y se sobrepasan puntos de no retorno.

Esta reflexión causó estupor dentro del propio grupo de investigación de Carlos (grupo de Energía, Economía y Dinámica de Sistemas de la Universidad de Valladolid), cuyos esfuerzos van precisamente en la línea de un decrecimiento ordenado con el concurso de los gobiernos de la sociedad tenco-industrial europea. E imagino que ellos, no tanto Carlos, aún creen que mediante este concurso se puede dar un decrecimiento ordenado lo suficientemente rápido como para no ponernos en el escenario de las líneas verdes de la figura.

Y esto me lleva al Peak Oil. El cénit de la producción de todo tipo de hidrocarburos se dio previsiblemente en 2018, y las tendencias apuntan a una disminución del 50% de la producción de aquí al 2025. Esta apabullante realidad ha sido documentada y analizada a partir de datos de la Agencia Internacional de la Energía por varios expertos, entre los que destaca Antonio Turiel.

¿Y por qué entra ahora el Peak Oil en escena en el debate abierto en este escrito justo después de la reflexión de Carlos de Castro? Porque para algunos, el Peak Oil podría ser ese cisne negro que nos llevaría a un colapso suficientemente rápido como para evitar cruzar los puntos de no retorno que podrían llevarnos a la extinción.

Algunos pensamos que lo único que puede parar a la Megamáquina, antes de desgarrar demasiado sus propios límites, es quedarse sin combustible. Y esto implica admitir inevitable grandes dosis de violencia global y local, pero se hace para evitar tener que admitir la extinción temprana de nuestra especie.

Para justificar la creencia de que solo puede pararnos el Peak Oil, voy a volver a Carlos de Castro, esta vez sobre su Teoría de Gaia Orgánica.

La vida en la Tierra se ha comportado como un fractal autorregenerativo, en el que las partes a una determinada escala del fractal se iban configurando a través de la cooperación y la simbiosis para dar paso a una escala u organismo superior, de manera que las partes del sistema acaban transfiriendo su telos (fin o propósito) al organismo de organismos.

Entre los ejemplos paradigmáticos están el de la célula eucariota (unión de células procariotas y virus), el del liquen (simbiosis entre hongo y alga), o el del termitero.

Y en mi opinión, eso mismo ha pasado con los individuos humanos y la Megamáquina tecno-industrial. Ya perdimos nuestro telos hace tiempo y funcionamos por y para la Megamáquina.

No es solo que las dinámicas emergentes de este sistema complejo no se pueden explicar por la mera suma de sus componentes, y por tanto ser desmanteladas por la identificación y anulación sucesiva de estos componentes, sino que la mera intención de escapar del sistema o de ejercer un control sobre el mismo es un puro espejismo de libertad, ya que los individuos que intentan ejercer ese control ya han perdido su telos y son parte funcional del sistema. La única forma de que las partes del sistema recuperen su telos, su libertad, es que el sistema vaya colapsando y devolviendo de nuevo el telos hacia sus partes, y es principalmente en este punto donde el colapso, pese a todo, se hace deseable.

Está claro que siempre puede haber partes disfuncionales en todo sistema, pero en el caso de la civilización global tecno-industrial configurada a partir de la segunda mitad del siglo XX, la influencia de estas ovejas negras de cara a un colapso rápido ha sido claramente irrisoria.

Pero la visión de esta realidad no debe llevarnos a la inacción. Si la especulación urbanística le va a quitar a uno los últimos árboles de su pueblo, es legítimo hacer todo el ruido que esté en su mano para evitarlo. Y es muy legítimo no llegar durante esta protesta al punto de convertirse en una parte disfuncional del sistema y acabar perdiéndolo todo, o peor, haciendo mucho daño a terceras personas (pongo el ejemplo de Unabomber). Tenemos el derecho de protestar y disentir y acto seguido continuar disfrutando de los supermercados y las gasolineras. Tenemos también todo el derecho de pensar que somos lo suficientemente libres, sabios y magnánimos como para poder modelar el sistema desde dentro para lograr evitar todo el dolor posible. Y sí, también tenemos el derecho de pensar que no ser libres no es culpa nuestra, y que el Peak Oil nos vaya a devolver nuestra libertad, aunque dolorosamente, tampoco es culpa nuestra.

Mi conclusión es que el ser humano debe aprender a vivir y encajar dentro del marco que le viene impuesto en el espacio-tiempo, sin culpa, sin autocomplacencia, sin odio, sin envidia, y englobándolos a todos, sin miedo. Pero también es cierto que parte de su condición inalienable es un deseo irrefrenable de moverse por el filo del límite de ese marco, tratando de superarlo. Cuando el mundo aún estaba vacío de nosotros aún era posible este margen de maniobra y este deseo podía ser satisfecho. Ahora ya no existe ese margen de maniobra, aunque el deseo persista y no se pueda (ni deba) evitar sentirlo y no se pueda (ni deba) evitar querer cumplirlo.

Thursday, May 13, 2021

DEBERÍAMOS O DEBEREMOS

 


"... estamos al borde de un cambio de sociedad. Nos guste o no, este cambio es inminente, inevitable, y probablemente sea brutal. ... esta creencia se basa en dos fenómenos: el colapso ecológico-climático por un lado, y el cenit de la producción de petróleo por el otro. El colapso ambiental nos dice que deberíamos cambiar y el pico del petróleo nos dice que deberemos cambiar: son dos caras de una misma moneda." [inspirado en Ver o no ver, Alberto Montiel].

Echemos un vistazo rápido a las dos caras de esa moneda.

Empecemos por el DEBERÍAMOS:

"La UE ha establecido su propio objetivo climático, consistente en reducir las emisiones en al menos un 55% para 2030 en comparación con los niveles de 1990. Se trata de uno de los objetivos climáticos más ambiciosos hasta la fecha" [https://www.climaterra.org/post/crisis-clim%C3%A1tica-nuestros-hijos-se-enfrentaran-a-guerras-por-la-comida-y-el-agua].

¿Y cómo pretende la UE descarbonizar al 55% la movilidad privada de aquí al 2030? ¿Prohibiendo circular por la ciudad? ¿Desincentivando la fabricación de vehículos privados? ¿Invirtiendo en electrificar las vías de ferrocarril? No, qué va. Lo que quieren es que TODOS cambiemos nuestro coche de gasolina o diésel (sobre todo diésel) por uno eléctrico. Creen que con sus inyecciones de capital, y externalizando o ignorando los costes ambientales de la extracción y fabricación, van a conseguir que siga bajando el precio del coche eléctrico, y en sus sueños más pueriles, el del coche de hidrógeno, hasta que la masa, pese a estar cada vez más empobrecida, esté en disposición de comprarlos.

Van a arrasar con ecosistemas enteros en Extremadura y norte de Portugal y con las comunidades rurales que viven en armonía con esos ecosistemas para poder extraer el litio para fabricar las baterías:

https://www.elsaltodiario.com/mineria/desmontando-litio-extremadura-piramide-mentiras

https://es.euronews.com/2021/04/23/la-explotacion-de-minas-de-litio-causa-controversia-en-portugal

Pero dejemos de lado por un momento que está demostrado que no hay suficiente litio ni suficiente de nada para hacer esa transición, y que usar la tecnología del hidrógeno o la eléctrica para la movilidad masiva es añadir más ruina económica y medioambiental a nuestra ya de por sí depauperada situación. ¿Es cierto que el coche eléctrico contamina menos que el coche tradicional? Parece que sí, pero no tanto:

"La Agencia Europea del Medioambiente asegura que sí, en un informe sobre esta clase de vehículos publicado en 2018 ... El estudio concluye que con la actual mezcla energética de la Unión Europea las emisiones de un coche eléctrico son entre un 17% y un 30% menores que las de los vehículos convencionales, y que con las previsiones actuales de decrecimiento del carbón como fuente de energía en la UE para 2050 las emisiones serían al menos un 73% menores que las de los vehículos propulsados por hidrocarburos." [https://www.newtral.es/cuanto-contamina-fabricar-coches-electricos-y-recargar-las-baterias/20191207/].

O sea, que el promedio actual está en un 23.5% menos contaminante. Si la UE prevé que en 2050 serán un 73% menos contaminantes, eso significa, suponiendo una evolución lineal, que en 2030 el coche eléctrico será un 38.9% menos contaminante. Para simplificar el razonamiento supongamos que de aquí al 2030 ese porcentaje es todo el tiempo igual al 40%, aunque esto implique ser más tecno-optimistas incluso que la propia www.newtral.es.

Pues bueno, eso significa que de aquí al 2030, si sustituimos todo el parque de vehículos por eléctricos, reducimos la actual huella de carbono del parque móvil en un 40%. Pero, según la UE DEBERÍAMOS reducirla en un 55%. Eso implica que, para ser coherentes con el DEBERÍAMOS, un 15% de la movilidad privada debería sencillamente desaparecer de aquí al 2030.

Extrapolando este razonamiento, para el 2050, la UE quiere que ya no emitamos ningún CO2, pero si para ese momento los coches eléctricos tan solo dejarán de emitir un 73%, ¿significa eso que eliminando un 27% de la movilidad para el 2050 llegamos a las emisiones nulas? No, incluso dejando un único coche eléctrico funcionando, éste seguiría emitiendo el 27% de lo que emitiría su equivalente fósil, y eso no son emisiones nulas, que es el objetivo para 2050. Lo que alegarían los interesados en el negocio de la movilidad privada es que se comprometen a la recaptura de CO2 equivalente a las emisiones de su sector. Pero entonces, habría que preguntarse hasta dónde es realista el compromiso de la recaptura.

Veamos cuánto habría que recapturar cada año para que el sector del automóvil privado no emitiera nada. El automóvil privado supone el 18% de las emisiones de CO2 europeas; si actualmente Europa emite 4200 mill. de toneladas de CO2 equivalentes al año (aprox.), esto significa que el coche privado emite 756 mill. de toneladas. Si suponemos una migración completa al coche eléctrico esto se reduciría hasta 204 mill. de toneladas en 2050 (un 73% menos). Ahora, un árbol absorbe de media 40 Kg de CO2 al año, lo que implica que Europa necesitaría plantar  5100 millones de árboles de aquí a 2050 para compensar las emisiones de la completa sustitución del coche fósil por el eléctrico. Si suponemos que caben unos 200 árboles por hectárea, esto nos da que necesitaríamos reforestar una superficie total de 25.5 millones de hectáreas, o una superficie equivalente a la mitad del territorio español. No parece factible.

Este escenario es sumamente tecno-optimista e irresponsable, porque ignora todos los límites físicos, ambientales, económicos y sociales que se oponen a esa transformación. Hemos esquilmado el planeta hasta sus entrañas con una revolución industrial y ahora pretenden hacernos creer que a la Tierra aún le queda chicha para soportar otra más, y aún así seguir dándonos soporte vital después de eso. Como sociedad y especie estamos total e irremediablemente alienados si aceptamos eso.

Vamos con el DEBEREMOS:

Antonio Turiel (físico teórico del CSIC y divulgador experto en crisis energética) lleva un tiempo con el mantra de que es muy probable que la producción de petróleo baje un 50% de aquí al 2025. Por ejemplo, en uno de los últimos artículos de su blog nos dice

".. las compañías petroleras descubrieron hace unos años que no quedan yacimientos de petróleo rentables, porque a pesar de estar en precios récord perdían dinero a manos llenas; así pues, desde 2014 están reduciendo drásticamente sus inversiones y por ese motivo la propia Agencia Internacional de la Energía anticipa una caída de la producción de petróleo muy importante y ya imparable, que podría llegar a ser hasta del 50% en 2025 si no reaccionamos. Incluso si hay una fuerte reacción, una caída del 20% parece inevitable. Una caída tan grande de la producción de petróleo augura un auténtico desastre económico. Solo este año, la producción podría caer ya un 10%." [https://crashoil.blogspot.com/2021/04/la-transicion-que-no-fue.html].

También lanzó ese mismo mensaje absolutamente demoledor frente al Senado español el 12 de Abril de 2021, pero creo que sus señorías ya no recordarán nada de esa comparecencia.

¿Cómo demonios vamos a triturar media Extremadura y norte de Portugal con maquinaria pesada para extraer el litio con la mitad del petróleo que ahora nos llega? Ciertamente, aún les queda una oportunidad de salvación a esos maravillosos ecosistemas y a esas economías rurales de bajo impacto que existen ahora allí en cierta armonía con la naturaleza. Pero la salvación de la naturaleza, del futuro de nuestros hijos, pasa por un descalabro total de la economía de mercado global.

Señores y señoras del gobierno, cojan a la gente que trabaja en el sector del automóvil o del carbón y pónganlos a producir todo lo imprescindible que va a dejar de llegarnos de fuera. Pónganlos a electrificar las vías de ferrocarril que aún no lo están (el 37% en España). Pónganlos a trabajar en sus barrios o pueblos para hacerlos resilientes de verdad, para dotarlos de infraestructuras autónomas de bajo impacto ambiental y baja dependencia de insumos externos.

Actualmente la movilidad eléctrica en Europa cubre tan solo entre el 1% y el 6% del total, dependiendo del país. Por tanto, TODA nuestra economía e infraestructuras vitales actuales, todo lo que necesitamos para vivir, depende casi al 100% de la movilidad constante de cosas a base de petróleo.

Aunque solo un 40% de la energía que usamos en España viene del petróleo, el restante 60% depende al 100% de ese 40% de petróleo para poder existir. ¿Cómo vamos a transportar e instalar cientos de mega-molinos eléctricos en la cima de una montaña sin diésel? ¿Cómo vamos a remover una montaña entera para extraer el litio? ¿Cómo vamos a alimentarnos, sin diésel para tractores, o sin pesticidas y fertilizantes derivados de los combustibles fósiles?

Señores y señoras del gobierno,

No gasten el petróleo que nos queda para triturar montañas y extraer litio para que cuatro afortunados puedan seguir desplazándose a placer en sus super-tecnológicos coches eléctricos. Vamos a necesitar ese petróleo para poder arar la tierra.

Señoras y señores del gobierno,

¡Pongan a todos los parados de este país a formarse en agroecología, para que podamos comer algo cuando ya no haya petróleo!



Thursday, April 29, 2021

TECNOLOGÍA EN ECOALDEA

 

[ecoaldea Aardehuizen en Holanda]


Es bastante común encontrar, dentro del mundillo de los movimientos de transición ecológico-sociales, que cuando construyen sus comunidades "resilientes" se provean de alta tecnología en forma de baterías, paneles solares, generadores eólicos o incluso dispositivos con microelectrónica más sofisticada como computadoras, electrodomésticos, etc.

"El punto de partida para la reflexión de estos movimientos de transición, sin embargo, es el reconocimiento de que estamos al borde de un cambio de sociedad. Nos guste o no, este cambio es inminente, inevitable, y probablemente sea brutal. Esta convicción es la base no negociable de toda la reflexión del movimiento. Más concretamente, esta creencia se basa en dos fenómenos importantes que los líderes y activistas del movimiento piensan científicamente comprobados : el colapso ecológico-climático por un lado, y el cenit de la producción de petróleo por el otro. El cambio climático nos dice que deberíamos cambiar y el pico del petróleo nos dice que deberemos cambiar: son dos caras de una misma moneda." [Ver o no ver, Alberto Montiel].

Ahora parece que está de moda lo "eco", y hasta en los medios de comunicación de masas encontramos a veces la noticia de que se ha formado alguno de estos grupos comunales transicionales. Lo curioso es que en estos medios lo primero que se menciona, como si se tratara de un gran valor añadido asociado a estos movimientos, es que se han instalado fotovoltaica para ser súper ecológicos.

Yo quiero pensar que esta gente en realidad, cuando se instala un panel fotovoltaico en su ecoaldea, son conscientes de que es un lujo efímero a lo que habrá que ir desacostumbrándose más pronto que tarde, pero entienden que no se puede renunciar a todo de la noche a la mañana. En ese caso, estoy conforme con su postura. Yo también optaría por tener luz eléctrica en la ecoaldea mientras pudiera costearlo y el mercado proveyera.

Pero este post va destinado a aquellos posibles ecoaldeanos que creyeran que la tecnología fotovoltaica va a seguir estando a su disposición por generaciones.

De estos temas ya han hablado profusamente en sus respectivos blogs Antonio Turiel, por ejemplo en

https://crashoil.blogspot.com/2019/11/uno-por-uno.html

y Félix Moreno, por ejemplo en

https://www.felixmoreno.com/es/index/16_0_cuntas_personas_hacen_falta_para_enroscar_una_bombilla.html

 
https://www.felixmoreno.com/el-fin-de-la-memoria-1-el-futuro-de-la-informatica-PEAK-COMPUTING/

Yo tan solo pretendo aportar alguna pequeña pincelada más al asunto.

Para empezar, está el tema de la dependencia que tienen las energías renovables de los combustibles fósiles. No es solo que se necesite combustible fósil para mover maquinaria destinada a su instalación y mantenimiento, sobre todo cuando se trata de instalaciones grandes. Es fundamental destacar también la cantidad de materiales que se necesitan y se han de extraer con maquinaria movida por combustibles fósiles en las minas remotas del mundo, que luego hay que transportar con energía fósil a las gigafactorías chinas donde se construyen baterías, paneles y componentes de molinillos, para finalmente ser transportados una vez más con energía fósil al resto del mundo los dispositivos ya construidos. La revolución renovable que se está desplegando desde la lógica de la economía de escala globalizada se va a ir al garete en breve debido a que cada vez faltará más del petróleo tan necesario para su despliegue.

El hecho de que la tecnología en torno a las energías renovables haya experimentado una bajada de precios tan espectacular en los últimos años, se debe a que la producción se ha podido escalar haciendo que oferta y demanda se fueran coordinando para poder acabar ambas creciendo exponencialmente. Por eso, los paneles, y el resto de dispositivos, se fabrican en muy pocas gigafactorías en el mundo, principalmente en Asia, donde la dimensión de la escala de su producción ha podido crecer muchísimo hasta conseguir ser muy competitivos y básicamente quedarse con todo el mercado. Pero esto, claro, pueden hacerlo porque allí, en esos países, no se contabilizan los costes sociales ni medioambientales de su actividad. En el mundo occidental no podemos competir con eso porque "respetamos" nuestros ecosistemas y a nuestros trabajadores, y por eso confiamos en que "ellos" sigan proveyendo.

"Se entiende por economía de escala, el poder que tiene una empresa cuando alcanza un ritmo óptimo de producción para ir produciendo más a menor coste, puesto que a medida que la producción en una empresa crece, sus costes por unidad producida se reducen. Cuanto más se produce, menos cuesta producir cada unidad." [Wikipedia].

Esto significa que para que un panel sea barato y el ecoaldeano pueda comprarlo, éstos se han de fabricar en masa (muy lejos de la ecoaldea) y, por supuesto, venderse en masa. Si el panel llega al ecoaldeano es porque ha de llegar también a cientos de miles de personas de todo el mundo. Si no fuera así, y la producción fuera reducida, ésta se vendería a precios desorbitados y estaría solo destinada a ciertos usos muy específicos.

Por tanto, a medida que el petróleo vaya fluyendo menos cada año, y se vaya encareciendo el transporte, no solo será cada vez más difícil que llegue toda esa producción desde Asia, sino que ni siquiera podrá fabricarse, ya que será inevitable que se rompan las cadenas de suministro de las que dependen también esas gigafactorías donde se ensamblan los paneles.

También, a medida que la inestabilidad geopolítica y social vaya in crescendo (debido a la escasez de todo, y a los golpes cada vez más frecuentes del inestable clima), será más difícil asegurar la continuidad de los flujos de mercancías globales necesarios para mantener el esquema de economías de gran escala concentradas en pocos puntos del planeta proveyendo al resto del mundo.

Si yo formara parte de una ecoaldea no creo que pudiera permitirme mantener mucha tecnología, y aún pudiendo, me gustaría ser capaz de ir desenganchándome progresivamente de mis hábitos tecnológicos de la era fosilista, y aprender a vivir con tecnología de antaño: molinos de viento o agua pero para moler grano, no para dar luz, construir velas con cera de abejas para tener luz por la noche, bioconstrucción, arquitectura bioclimática, muro trombe y esas cosas. Estaría bien poder calentar agua con energía del sol, pero, aunque esto se puede hacer hoy en día con elementos de fontanería muy básicos, no sé qué viabilidad pueda tener eso una vez sumergidos en un colapso profundo.

Esta sociedad no se va a descarbonizar a base de fabricar más y más tecnología. Esta sociedad se empezará a descarbonizar solo cuando ya no se pueda fabricar más tecnología.

Me vienen a la mente dos imágenes antagónicas. Una es la de una sociedad colapsando, con suministros decrecientes, sumergida en conflictos, donde ya no es posible disfrutar del autoconsumo eléctrico con paneles fotovoltaicos. La otra es la de un satélite o artefacto aeroespacial surcando el negro vacío, asistido con energía fotovoltaica. Mientras nuestro mundo se sumerge en su colapso, las mentes más brillantes del planeta invierten hasta su último aliento en la tarea de lanzar al espacio exterior unos artefactos tecnológicos, que representan nuestro máximo apogeo intelectual, pero que contienen en su ADN el peso de toda una civilización extractiva triturando naturaleza a su servicio. Ellos creen que invierten en el progreso infinito de la humanidad, pero lo único que hacen es arrojar al frío vacío, junto con esos cacharros, sus megalomaníacos sueños.